La peritación no es solo un trámite: es una fase crítica que determina tiempos, costes, márgenes y, en muchas ocasiones, la rentabilidad final del trabajo. Una peritación mal realizada puede derivar en pérdidas, reclamaciones, retrasos o reparaciones incompletas.

Por eso, dominar los pasos clave del proceso es imprescindible para trabajar con precisión, rapidez y coherencia. 

Aquí tienes cinco claves esenciales de peritación basadas en la formación de PRO Service y GT Motive. Gracias Manuel Serrano, por su conocimiento y experiencia en la valoración de daños. 

1. Identificación precisa del vehículo

Una peritación fiable empieza con una identificación impecable del vehículo. Comprueba siempre la matrícula, el VIN y los elementos específicos del equipamiento. Utiliza herramientas como VIN Query para evitar confusiones en versiones, motorizaciones, sensores o tecnologías del vehículo.  

Ejemplo: 
Un paragolpes con sensores ADAS no tiene el mismo coste ni procedimiento que uno básico. Si no se identifica correctamente desde el principio, la peritación quedará incompleta y el taller asumirá un coste que no le corresponde. 

2. Revisar las constantes de pintura: un detalle pequeño que cambia el total de la peritación 

Según el baremo de Cesvimap (C.Z.), estos parámetros pueden modificar el cálculo final y afectar directamente al tiempo y coste de pintura.  

Ejemplo: 
Si una reparación requiere aplicar una bicapa o tricapa, pero en la peritación no se activa la constante correspondiente, el valor final de pintura quedará por debajo de lo necesario. El resultado: pérdida económica para el taller o un desacuerdo con la compañía aseguradora. 

3. Definir correctamente los tiempos de chapa: rigor técnico para evitar reclamaciones 

La estimación del tiempo de reparación es la base de una peritación profesional. Los tiempos deben ajustarse al tipo de daño, a la accesibilidad de la pieza y al método de reparación previsto.  

Ejemplo: 
Un golpe leve en una aleta no es igual si se encuentra cerca del paso de rueda, si afecta al soporte interior o si implica desmontaje previo. Ajustar bien estos detalles evita pérdidas de tiempo y asegura que la operación esté correctamente valorada. 

4. Selección precisa de desmontajes: no marcar uno puede costar dinero al taller 

Un error frecuente en peritación es no seleccionar todos los desmontajes necesarios para reparar o pintar correctamente. En el caso de los paragolpes, además, debe activarse la opción “Desarmar/Despiezar” cuando corresponda.  

 Ejemplo: 
Si se perita un paragolpes delantero, pero no se incluyen desmontajes como sensores, parrilla, guías o soportes, el tiempo de trabajo real será mayor que el estimado. Esto provoca retrasos y reduce la rentabilidad de la operación. 

5. Uso correcto del baremo de pintura: la herramienta que garantiza coherencia y profesionalidad 

El baremo de pintura no es un cálculo estándar: incluye parámetros específicos que determinan el tiempo y coste de la operación. La peritación debe reflejar correctamente el tipo de superficie, el número de piezas, si hay difuminado, si es plástico o metal, etc.  

 Ejemplo: 
Un alerón de plástico necesita un tratamiento específico antes de pintar. Si el baremo no se aplica correctamente, el presupuesto no reflejará los materiales ni la técnica necesaria. 

Conclusión:

Dominar la peritación no es solo evitar errores: es optimizar el proceso, proteger la rentabilidad y mejorar la relación con compañías, clientes y proveedores. Aplicar estos cinco principios garantiza presupuestos más precisos, reparaciones mejor planificadas y trabajos más rentables. 

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